LAS BIENAVENTURANZAS
- Invoca… al Espíritu Santo.
“Espíritu Santo, Espíritu de Luz y de verdad, Ilumínanos”
- Lee… muy despacio el texto bíblico. Vuelve a leerlo
Responde a la pregunta ¿Qué dice el texto?
Entonces Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: «¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!
¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados!
¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!
¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y proscriban su nombre, considerándolo infame, a causa del Hijo del hombre!
¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo! De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas. Pero ¡Ay de ustedes los ricos, porque tienen ya su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lágrimas! ¡Ay de ustedes, cuando todos los elogien! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!» (Lc. 6, 20-26)
Nos ayuda a reflexionar…
Las bienaventuranzas pueden verse como el programa de Jesús. Cuando se dirige a los discípulos les dice cosas que El mismo vive y vivirá. El, como bien nos dice Pablo años más tarde de estas escenas, “siendo rico se hizo pobre” (Filipenses 2, 6ss). El eligió pasar necesidad, sufrir con los demás y ser perseguido por causa del Reino (hasta dar la vida). Llevó sus enseñanzas a la práctica y las vivió hasta sus últimas consecuencias. Por eso puede proponer a los discípulos un camino de seguimiento que recorra sus mismas opciones. Jesús dice con claridad que el Reino de Dios es de los pobres, de los que tienen hambre (y necesidades insatisfechas) y de los que sufren. El evangelio de Lucas nos muestra permanentemente a Jesús al servicio de los pobres (otro de los temas fundamentales de su evangelio). La cuarta bienaventuranza nos da la clave para entender las otras en la perspectiva del discipulado. Es la única que se presenta en forma condicional, “Felices ustedes si…” Jesús está presentando a sus discípulos las opciones de seguirlo. Si de verdad caminamos en los pasos de Jesús deberemos hacernos pobres, pasar necesidad y sufrir. Entonces se hará realidad la bienaventuranza que presenta la persecución y el conflicto como consecuencia del asumir la causa de Jesús, es decir el Reino de Dios.
Jesús tiene palabras duras con los ricos, los llenos y los que ríen (al margen del sufrimiento de los demás, indiferentes a él). La condena a los ricos y los peligros de la riqueza son un tema que desarrolla en profundidad todo el evangelio. También advierte a sus discípulos que “si” no sufren las consecuencias de optar por el Reino, si los aprueban, si no experimentan dificultades y conflictos por seguir a Jesús, estarán en la misma senda que los falsos profetas de tiempos anteriores. Es interesante notar que el falso seguimiento se asocia a la riqueza, a la plenitud de bienes materiales y a la vida sin sufrimiento (sentencias anteriores), mientras que el verdadero seguimiento, el asumir la causa de Jesús se asocia a empobrecimiento, necesidad y sufrimiento. A la luz de estas palabras deberíamos discernir si estamos en el camino de Jesús… o no.
El programa de vida que Jesús presenta a sus discípulos de todos los tiempos es exigente. Seguir a Jesús es un desafío a nuestra comodidad, a nuestra manera de vivir, a los valores que propone la sociedad de nuestro tiempo… ¿te animas a asumir sus pasos y vivir sus enseñanzas?[1]
- Medita… qué te dice la Palabra que has leído lentamente
- Repasar la vida de Jesús y descubrir actitudes, situaciones, palabras y opciones que permitan reconocer cómo Él vivió las Bienaventuranzas que nos propone.
- Las bienaventuranzas son un programa de vida para cada discípulo que quiera seguir los pasos de Jesús, ¿que debes cambiar en tu vida para asumir estas enseñanzas?
- ¿Qué significan las palabras de Jesús en tu vida?
- ¿Por qué crees que asumir la causa de Jesús y servir a los pobres es conflictivo y trae problemas?
- Ora… respóndele al Señor que te ha dado su mensaje en la Palabra meditada.
Escribí y compartí lo que le dirías al Señor, después de haber meditado su Palabra
Luego podés rezar con tu familia
Bienaventurados los que creen que Dios tiene un proyecto sobre cada persona (Gál. 1,15)
Tratarán cada día de adherirse a él.
Bienaventurados los que saben dar gracias por todo (2Cor.2, 14)
Serán humildes y vivirán en paz.
Bienaventurados los que consideran todo como basura, ante la sublimidad del conocimiento de Cristo (Flp.3,7)
Vivirán la inquietud de la continua búsqueda.
Bienaventurados los que no creen haberlo alcanzado aún y corren hacia la meta (Flp.3,13)
Llegarán seguramente a la plenitud de la vida
Bienaventurados los que, aun siendo libres, se hacen servidores de todos por el Evangelio (1Cor.9,19)
Encontrarán por el camino infinidad de amigos.
Bienaventurados los que saben que llevan un tesoro en vasijas de barro (2 Cor. 4,7)
Descubrirán el poder extraordinario que viene de Dios.
Bienaventurados los que saben adaptarse a todo: a la abundancia y a la privación, a la riqueza y a la pobreza (Flp.4,12)
Vivirán serenos en toda situación.
Bienaventurados los que afrontan mil dificultades por anunciar el Evangelio (2Cor.6, 4-5)
No habrán vivido en vano.
5. Actúa…. Haciendo un compromiso que brote de este encuentro con el Señor.
- Sintiéndonos todos invitados a vivir el programa de vida de Jesús, cómo hermanos nos dirigimos al Padre: Padre Nuestro…
- A María nuestra madre la saludamos: Dios te salve María…
- Concluimos esta oración con la bendición de Dios, que es PADRE; HIJO y ESPIRITU SANTO. Amén
[1]Buenas Nuevas. Marcelo Murúa


